
Ing. Carlos Contreras-Montoya, D.Sc.
Miembro Junta Directiva Cosevi
Miembro Comisión Pensar en Costa Rica 2025
El 11 de marzo del 2020 la OMS declaró la enfermedad covid-19 como pandemia global; en los siguientes 15 días y de forma reactiva, alrededor de 2600 millones de personas en el mundo se aislaron en confinamiento domiciliario para contener la propagación del virus. Con lo anterior, el transporte de bienes y, principalmente, el transporte público de pasajeros fue seriamente afectado, esto por la consecuente disminución de los viajes que tanto usuarios cautivos como no cautivos tuvieron que suprimir, además hubo otros efectos como la caída de los precios del petróleo y de la demanda de combustibles para su uso en el sector transporte como un todo.
Impacto en el Transporte de Pasajeros. Para efectos ilustrativos, en América Latina se muestra el gráfico de seis ciudades donde se ha utilizado el Índice de Transporte Público que la aplicación Moovit (www.moovit.com) dispone (Costa Rica no está incluida). El índice compara el período en que el transporte público tenía un nivel de demanda típico (semana base del 15 de enero), con la situación posterior al inicio del confinamiento domiciliar, en porcentaje de variación relativa de la demanda. Nótese que, en promedio, la disminución es del orden del -75% y se dieron máximos del orden del -90%, con una lenta recuperación a partir de junio. En el caso de Costa Rica, datos de la Aresep, del sector Desamparados, por ejemplo, indican una reducción máxima del orden del -80%, ya en Escazú y Alajuelita la disminución fue de un -60%.
Gráfico del Índice de Transporte Público - Moovit

En ese gráfico, que incluye hasta el 5 de noviembre de 2020, se muestra un corte, al 20 de octubre, dentro de la tendencia a la recuperación donde, en promedio, la disminución ronda el -50%. Debe resaltarse que hay ciudades que han tenido una recuperación más acelerada como Montevideo, que llegó a igualar las condiciones de la semana base, mediados de setiembre, según la plataforma Moovit.
Importancia de los condicionantes y el rigor del análisis. Aunque se darán nuevos puntos de equilibrio para la demanda, y no esté claro el inicio de la fase pos-pandemia, lo cierto es que las autoridades deben entender que, para aprovechar otras experiencias y para definir la propia, existen condiciones de contorno diferenciadas en cada país, que es necesario haberlas estudiado con rigor para la adecuación y pertinencia de las propuestas y, principalmente, para la eficacia de las medidas. Por ejemplo y entre otras: la relación contractual, la incidencia de políticas (tarifarias, energéticas, de red) y decisiones a nivel nacional y local, la organización empresarial, el patrimonio vial y la estructura urbana, la tasa de motorización, la disponibilidad de internet, el PIB/cápita, el uso de plataformas y, en general, la forma de tratar el concepto de la movilidad como servicio MaaS.
Muy acertado el análisis, ojalá y las autoridades de gobierno lo puedan leer y pensar en algún tipo de subsidio a esta importante actividad, para que no desaparezcan empresas del sector.