
El 24 de junio del presente año, Venezuela sufrió un inusual doble terremoto, de magnitud 7,2 y 7,5, con apenas 39 segundo de diferencia, entre un evento y el otro.
Hubo miles de personas fallecidas y miles afectadas. Una semana después de los sismos, la NASA estimó que, probablemente, 59 000 edificaciones habrían sufrido daños totales o leves.
¿Qué puede pasar en Costa Rica si se da un evento similar? ¿cuáles factores incidieron en la emergencia venezolana?, ¿cuáles lecciones puede aprender Costa Rica? Estas fueron algunas de las preguntas que respondieron el Ing. Miguel Cruz A., presidente de la Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico de Costa Rica; y el Ing. Guillermo Santana B., miembro de dicha comisión.
Los expertos señalaron que la tragedia es producto de una combinación de factores, incluyendo la directividad de la falla que concentró energía hacia zonas pobladas, el efecto de suelos blandos y deficiencias constructivas evidentes. En alguno de los videos que fueron analizados por ambos profesionales, detectaron problemas severos en columnas, varillas traslapadas en zonas inapropiada y uso de sistemas prefabricados deficientes.
También destacaron que nuestro país posee una cultura sísmica distinta y un Código Sísmico robusto.
Una de las principales reflexiones tiene que ver con que la comunidad profesional posea conocimiento especializado, capacidad de anticipación, colaboración interdisciplinaria y compromiso con soluciones de alto impacto para la sociedad y la infraestructura.
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